Para una cultura de la Naturaleza

Para una cultura de la Naturaleza

Fueron muchos los altibajos del zoológico en su larga vida, especialmente durante sus primeros años de vida republicana, cuando el área fue negociada por el gobierno del municipio y se convirtió en el Parque de Diversiones y Zoológico Colón, que en manos particulares se desvirtuó al ubicarse en el lugar aparatos de diversión, juegos de azar y exhibición de animales.

Luego de 1959 la instalación pasó a manos del Sectorial de los Servicios Comunales. En la década de 1980 se hizo un buen esfuerzo para modernizar el Casino Campestre, lo que incluyó el parque zoológico.

Diseñado por el Departamento de Arquitectura Urbana del Sector Provincial de la Construcción se presentó la propuesta que el espacio del zoológico sería beneficiado con paseos interiores, cerca perimetral, jaulas y fosos para las fieras, así como la canalización del río Hatibonico y el arroyo inmediato con repoblación forestal en sus márgenes.

María Rosa Pared, joven maestra, llevó a sus dos hijos el domingo pasado al Parque Zoológico de Camagüey. Le vi a la entrada del castillo medieval convertido en acuario y me llamó la atención la forma que organizaba a otros niños para la visita recomendando atención y silencio, sin gestos bruscos ante los animales: “Acostumbro a venir, nos dice, es como cuando te vas al ballet, al teatro. Aquí también hay una parte de cultura. La cultura de la naturaleza”.

Para María Rosa y otros muchos visitantes el Casino Campestre no es solo el mayor parque urbano del país, sino que el ya imprescindible Parque Zoológico constituye hoy máxima atracción y catálogo de la fauna de diferentes paisajes geográficos del país y también de otras distantes latitudes. Sin embargo, no es muy conocido el hecho de que nuestro zoológico acompaña por casi dos siglos a la historia de nuestra ciudad.

Las complejidades de un zoológico

Según crónicas de épocas el área de exposición de animales, incluyendo los recintos feriales agropecuarios e industriales que tanto caracterizaron al Casino Campestre desde el siglo XIX, parece haber sido el sitio que hoy ocupa el Zoológico de la ciudad, lugar escogido con el propósito entonces de aprovechar las aguadas que le facilitaban el arroyo Juan de Toro y el río Hatibonico.

“Si vienes a pasar el tiempo, a ver sufrir a un animal encerrado, es muy cómodo dirigir un lugar como este. Pero ocuparte de cada uno de estos animales y garantizar su alimentación y su salud es ya otra cosa", reflexiona Edy Jorge Garay, director histórico del parque zoológico de la ciudad.

"Aquí hay animales que comen dietas especializadas, pescados unos, vegetales otros, frutas, piensos. A los monos, por ejemplo, hay que garantizarles leche, incluso debemos distribuir diez diferentes tipos de pienso según las características del animal. Esa sola tarea obliga a traerlos de otros lugares del país y establecer convenios con cooperativas, granjas urbanas y con todo aquel que produzca y nos pueda aportar para la alimentación animal a través del programa de financiamiento que tiene el Estado cubano para la protección de la flora y la fauna en cautiverio.

“En abril del 2017 pasamos a formar parte de la Empresa Cubana de Zoológicos a fin de ampliar en el país la conservación de la flora y la fauna —recuerda Edy Jorge— la que entre sus principales tareas tiene el mantenimiento de sus instalaciones, conservación de las especies de fauna en cautiverio y semi cautiverio y fortalecer la cultura ambiental en la población”.

En la actualidad el zoológico de Camagüey recauda alrededor de medio millón de pesos cada mes por concepto de venta de entradas y servicios gastronómicos. “Nada comparable con los 20 000 que hacíamos antes.

Por eso es que tenemos un programa de mantenimiento desarrollado en toda la instalación, senderos, jaulas, pintura, áreas verdes, jardinería, etc. rehabilitándose el acuario que es uno de nuestros principales atractivos”.

Un proyecto acarician los trabajadores del Zoo camagüeyano

“Queremos recuperar un área que existe inmediata al parque infantil Camilo Cienfuegos, donde una vez estuvo el zoológico. Allí -señala Edy Jorge- están los fosos para animales y otras obras que quedaron a medias. Nuestra Empresa estuvo de acuerdo con asumir la inversión pero sin abandonar este espacio en el Casino Campestre.“La idea es llevar allí un Centro de Desarrollo para el resto de los zoológicos del país, buscando recrear las praderas africana y euroasiática en los potreros inmediatos”.

Lo cierto es que al zoológico de Camagüey su entorno le va quedando chico, casi el mismo desde mediados del siglo XIX, para sus muchos deseos de crecer y enamorar en el cuidado de la naturaleza, no obstante personas como María Rosa siguen regresando con sus pequeños a tocar de cerca el mundo animal.

Notas al margen

- El zoológico cuenta con. 3.2 hectáreas de terrenos fértiles con agradable microclima donde se alojan 625 animales en exposición con 97 especies; por su área puede ser considerado un pequeño zoológico, pero por el volumen es algo más que eso.

- En lo actual el zoológico es atendido por 108 trabajadores, de los que cuatro son másteres en ciencias, dos médicos veterinarios, un biólogo especializado y 23 técnicos de nivel medio. Esto hizo posible efectuar en Camagüey el Primer Foro de Ciencia y Técnica de Zoológicos con la presentación de 22 trabajos de investigación y educación aplicada a esta disciplina.

- La educación ambiental es uno de sus más importantes programas. El zoológico camagüeyano ofrece atención a siete círculos de interés, establece convenios con las escuelas de los alrededores y se aplican programas de zooterapia a un grupo de niños autistas.

- La Empresa Cubana de Zoológicos ha establecido proyectos de intercambio y adquisición de grandes animales con Australia, Namibia, Guatemala y Colombia, pero Camagüey no podrá beneficiarse con nuevos ejemplares debido a su actual reducido espacio.